Franz Schubert: Der Doppelgänger
Diario de un profesor de armonía clásica #2
Fantasmagóricas cuartas y quintas vacías en la mano derecha del piano, en clave de fa. Acordes cerrados en la izquierda (tan graves y estrechos que algunos suenan a cluster), ocho compases insomnes que se repiten cuatro veces sobre los que se desliza el lamento obstinado sobre la nota fa# de quien retorna a los lugares de un antiguo amor.
Luego, una visión que culminará en un grito de terror con el acorde de sexta aumentada. Aparece el Doppelgänger, el personaje de la mitología alemana que representa la imagen maligna de uno mismo. Con un inusual cambio de tonalidad de si menor a re# mayor, viene a burlarse macabramente de tu sufrimiento.
Vuelve el gemido sobre la nota repetida. La constatación del paso del tiempo hace que la voz se eleve en un último lamento y los acordes del postludio, con su ambigüedad tonal, nos sumergen en la confusión final.
Secuencia del acompañamiento de piano que se repite cuatro veces con cuartas y quintas vacías en la mano derecha. Acordes en registro grave refuerzan el tono lúgubre.

La voz repetitiva sobre el fa# durante cuatro versos

El grito de horror sobre un acorde de sexta aumentada (¡La luna me muestra mi propia faz!) al verse a sí mismo como Doppelgänger.
El II rebajado (do natural) como nota de paso sobre una cuarta vacía señala con desdén al Doppelgänger: 'Tú, Doppelgänger, tú, pálido camarada'.

El poeta inquiere: ¿Por qué remedas mis penas de amor? con una inusual modulación a re# mayor, a distancia de 3ª mayor de la original (Si menor). Nada de modulaciones a tonos relativos; sin embargo, ¡qué fácil parece!

Al final, el Introspectivo postludio del piano nos deja con su ambigüedad armónica, ¿cadencia picarda sobre si mayor?, ¿modulación a mi menor y final en semicadencia sobre el acorde de si mayor?

No te dejes engañar por la aparente "superficialidad" del género lied. Es fácil pensar que "solo" se trata de canciones.
Heinrich Heine: Der Doppelgänger
Still ist die Nacht, es ruhen die Gassen,
In diesem Hause wohnte mein Schatz;
Sie hat schon längst die Stadt verlassen,
Doch steht noch das Haus auf demselben Platz.
Da steht auch ein Mensch und starrt in die Höhe,
Und ringt die Hände, vor Schmerzensgewalt;
Mir graust es, wenn ich sein Antlitz sehe -
Der Mond zeigt mir meine eigne Gestalt.
Du Doppelgänger! du bleicher Geselle!
Was äffst du nach mein Liebesleid,
Das mich gequält auf dieser Stelle,
So manche Nacht, in alter Zeit?
El doble
La noche está tranquila, reposan los callejones,
En esta casa vivía mi amada:
hace tiempo que abandonó la ciudad.
Mas la casa permanece en el mismo lugar.
También hay allí un hombre que levanta la mirada,
Y retuerce sus manos, angustiado;
Me horrorizo al ver su rostro:
¡La luna me muestra mi propia faz!
Tú, Doppelgänger, tú, pálido camarada,
¿Por qué remedas las penas de amor
Que en este sitio padecí
Tantas noches, en otro tiempo?