LAS DOMINANTES SECUNDARIAS

El uso de las dominantes secundarias

Es uno de los recursos más utilizados por los compositores de música clásica y es imprescindible conocerlo para poder analizar cualquier obra tonal a partir del barroco.

La función de dominante secundaria se produce cuando a un acorde de la tonalidad (que no es la tónica) se le antepone su propia dominante. Así, este acorde se convierte en tónica momentáneamente.

Tendremos entonces un acorde que se tonicaliza (se convierte en tónica) debido a que el anterior se dominantiza (se convierte en dominante)

Sin embargo este proceso no afecta a la tonalidad y no es una modulación. Después de la dominante secundaria se puede continuar con la tonalidad original de una manera natural.

Veamos el siguiente ejemplo de un Coral de Bach.

El acorde 1 (Re M) es la dominante de la tonalidad (Sol M).

El acorde 2 es la dominante secundaria al convertir el III de Sol Mayor (originalmente Si menor), en un acorde de dominante con séptima (si - re# - fa# - la), que pasará a ser la dominante de Mi m (VI de Sol m). Es un acorde extraño a la tonalidad en la que estamos

El acorde 3 se convierte momentáneamente en la tónica, aunque no deja de ser el IV en el conjunto de la progresión armónica. El acorde que recibe la nueva dominante debe pertenecer a la tonalidad original.

Cifrado funcional

Hay diferentes maneras de escribir el cifrado funcional de este acorde de dominante secundaria. Personalmente yo utilizo la más tradicional que consiste en:

función del acorde dominantizado / acorde tonicalizado

Siguiendo este criterio, en el ejemplo anterior de Bach, escribiremos

V / VI

que podemos leer cómo que el acorde 2 realiza la función de dominante (V) del sexto grado (VI)

También hay teóricos de la armonía que lo escribirían así:

II*

interpretándose cómo que se construye un acorde de dominante sobre el II grado (Si)

Cifrado numérico

Al hacer el cifrado numérico basta con seguir el cifrado clásico de los acordes de 7a de dominante, de 7a sobra la sensible o séptima disminuida según convenga.

Resolución armónica

La resolución por voces es la misma qué se debe aplicar para resolver cualquier secuencia tónica dominante: la sensible va a la tónica y la séptima desciende de grado.

La dominante de la dominante

Es la dominante secundaria más típica y utilizada. Consiste en construir un acorde de dominante sobre el IIº de la tonalidad.

En este ejemplo, también extraído de un coral de Bach, el acorde 2 sería originalmente de Sol m, al convertirlo en un acorde mayor pasa a ser la dominante del acorde 3 (Do M) qué, a su vez, es la dominante de Fa, la tonalidad en la qué se encuentra todo el fragmento.

Dominantes secundarias con acordes de VII

No hay olvidar que el acorde sobre el VIIº tanto triada cómo cuatriada también tiene función de dominante y, por tanto, una dominante secundaria puede ser un acorde sobre el Vº o sobre el VIIº.

Resolución sobre otros grados

Pueden darse también resoluciones excepcionales de la dominante secundaria. Igual qué una dominante no siempre resuelve en la tónica, una dominante secundaria no puede resolver sobre la tónica qué le corresponde sino sobre otro acorde.

Recuerda

Si analizando una obra encuentras alteraciones qué no corresponden a la tonalidad en la qué estás pregúntate si no será una dominante secundaria.

©Antonio Velasco Polonio 2022