Método para las quintas y octavas directas

Aprende a identificar y tratar las quintas y octavas directas dentro de la armonía clásica, diferenciándolas de las paralelas con un método sencillo para determinar cuándo son correctas o incorrectas.

INTRODUCCIÓN

Este es un tema que suele resultar poco atractivo para muchos estudiantes, ya que, incluso antes de haber comenzado a trabajar en algo interesante dentro de la armonía, se encuentran con reglas que en un primer momento parecen muy limitantes y difíciles de comprender.

Sobre el porqué de estas normas se ha escrito mucho, y lo cierto es que no existe un acuerdo definitivo entre los tratadistas. En mi opinión, el argumento esencial respecto a las quintas y octavas —tanto paralelas como directas— consiste en que no aparecen en la obra de los grandes compositores, salvo en casos muy aislados.

Si bien no es un razonamiento completamente lógico, podemos deducir que, si los grandes compositores evitaban estas prácticas, era porque de algún modo —consciente o inconscientemente— consideraban que no eran una buena opción.

En cualquier caso, en los conservatorios debemos seguir estas normas, aunque más adelante podamos relativizarlas o incluso ignorarlas con criterio. Por eso te recomiendo aprender bien las reglas sobre las quintas y octavas paralelas (ya explicadas en otro de mis artículos) y después aplicarlas en tu propio trabajo.

DEFINICIÓN

Al inicio suele haber cierta confusión, ya que estas quintas y octavas reciben distintos nombres: directas, resultantes o disjuntas. Todos ellos significan lo mismo.

Las quintas y octavas directas son aquellas a las que se llega con dos voces que ascienden o descienden simultáneamente, aunque no de forma estrictamente paralela.
Es importante distinguirlas de las paralelas.

  • En las paralelas, un intervalo perfecto (quinta u octava) se mueve directamente hacia otro intervalo perfecto del mismo tipo.
  • En las directas, el intervalo perfecto aparece después de venir de otro intervalo diferente (por ejemplo, una sexta que resuelve en una quinta perfecta).

Descripción de la imagen

En el ejemplo puede verse claramente la diferencia entre movimiento directo y paralelo:
- En el primer caso, solo el segundo intervalo es perfecto (una quinta), por lo que se trata de una quinta directa, ya que proviene de un intervalo imperfecto (una sexta).
- En el segundo caso, la quinta perfecta se mueve hacia otra quinta perfecta: este es el caso de quintas paralelas, que —como ya debes recordar— están totalmente prohibidas, salvo la excepción de la quinta disminuida, que no vamos a tratar aquí.

Recuerda que las quintas y octavas paralelas están prohibidas.

MÉTODO

El método que aplico para resolver estos casos es el mismo que desarrollo en este artículo:

1. Identificar la quinta u octava directa

Debes fijarte en el segundo acorde, localizar las quintas u octavas que contenga y analizar cómo se llega a estos intervalos.

Existen tres posibilidades de movimiento entre las voces:
- Paralelo
- Contrario
- Oblicuo

Si se llega por movimiento contrario u oblicuo, podemos descartar la existencia de quintas u octavas paralelas.

En cambio, si se llega por movimiento paralelo, pueden darse dos situaciones: paralelas o directas.

2. Comprueba si son permitidas

Una vez descartado que sean paralelas y confirmado que son directas, hay que comprobar si están permitidas.
Las normas de la armonía clásica respecto a las quintas y octavas directas son menos estrictas que en el caso de las paralelas, pero aun así deben observarse.

Para determinar si son correctas, disponemos de una regla general y dos excepciones:

Regla general

Se permiten siempre que una de las dos voces llegue al intervalo (quinta u octava) por movimiento conjunto.

Excepción 1

Si el intervalo se da entre las voces exteriores (soprano y bajo), es imprescindible que la soprano llegue por movimiento conjunto.
Si la soprano llega por salto, el enlace es incorrecto.

Descripción de la imagen

Excepción 2

Si ambas voces llegan por salto (ninguna por movimiento conjunto), la quinta u octava directa se permite únicamente si una de las dos voces ya estaba presente en el acorde anterior.

Descripción de la imagen

Cada vez que realices un enlace en tus ejercicios de armonía o en tus composiciones, debes comprobar si aparece alguno de estos movimientos para poder evitarlos.

Como puedes ver, no se trata de unas reglas excesivamente complicadas. Sin embargo, es fundamental que revises en cada enlace que realices si se cumplen o no, para asegurarte de que tu escritura armónica se ajusta a la práctica clásica.