Cómo analizar un coral de J. S. Bach

El estudio y análisis de los corales de Bach es fundamental en la formación armónica. Cuando están bien seleccionados según tu nivel, ofrecen una visión excelente de la escritura a cuatro voces y permiten comprender de manera práctica numerosos principios de la armonía, el contrapunto y la conducción de voces.

A continuación te propongo algunas orientaciones sobre cómo enfocar este análisis.

Análisis armónico

1. Análisis funcional

El primer nivel del análisis armónico consiste en clasificar todos los acordes mediante grados funcionales utilizando números romanos. Para ello es imprescindible distinguir, en cada contexto, qué notas forman realmente parte del acorde y cuáles son notas extrañas.

La clasificación de estas notas extrañas es uno de los grandes retos del análisis: no siempre es evidente determinar qué notas son estructurales y cuáles son floreos, retardos, apoyaturas, notas de paso o bordaduras. A veces, además, una nota extraña resuelve sobre un acorde distinto del que partió, dificultando aún más su identificación.

Algunas ideas que pueden ayudarte a diferenciar notas reales y notas extrañas:

◾ Cada acorde debe poder clasificarse dentro del repertorio armónico propio del lenguaje de Bach. Por ejemplo, en su época no se empleaban acordes de novena como entidad independiente, de modo que si aparece una novena en la textura debe reinterpretarse como una nota extraña (retardo, apoyatura, nota de paso, etc.), y no como un acorde de novena.

◾ Del mismo modo, todas las notas extrañas deben poder clasificarse dentro de alguna de las categorías propias del lenguaje de Bach (retardos, apoyaturas, notas de paso o floreos).

◾ Si encuentras una nota o un acorde cuya función no logras determinar, es señal de que debes profundizar en el análisis: Bach no empleaba elementos ajenos a su propio lenguaje armónico.

Una vez distinguidas las notas reales de las extrañas, puedes clasificar los acordes mediante números romanos. Esto te permitirá establecer su función tonal, que habitualmente se organiza en torno a las progresiones subdominante–dominante–tónica y sus variantes (dominantes secundarias, modulaciones, cadencias auténticas, semicadencias, cadencias rotas, etc.).

También es conveniente señalar y clasificar las cadencias según su tipo, tanto las que aparecen en los puntos intermedios como, especialmente, las que cierran cada frase.

En esta fase del análisis debes identificar igualmente las tonalidades a las que modula el coral, así como la relación entre ellas (por ejemplo, la tonalidad de la dominante). Esto incluye determinar los tipos de modulación empleados (diatónica, cromática…).

Uno de los aspectos más complejos del análisis en Bach consiste en distinguir cuándo un acorde actúa como dominante secundaria y cuándo implica una modulación real. En general, es preferible mantener la interpretación dentro de una misma tonalidad siempre que sea posible, y considerar que se ha modulado solo cuando la nueva tonalidad se afirma mediante su propia cadencia, estableciendo claramente un nuevo centro tonal.

2. El cifrado numérico

El cifrado numérico es un método objetivo: mientras que en el análisis funcional puede existir cierto margen interpretativo, en el cifrado numérico debe haber absoluta precisión, de modo que cada acorde corresponde a un único cifrado posible.

Existen distintas prácticas según los centros de estudio. Algunos profesores prefieren cifrar todo lo posible, incluyendo las notas extrañas en tiempo fuerte (apoyaturas y retardos), mientras que otros optan por cifrar únicamente las notas reales para simplificar el trabajo del estudiante. Personalmente, considero más completo el cifrado que incluye apoyaturas y retardos.

Análisis formal

En el estudio de los corales de Bach también es importante analizar su estructura formal, ya que los versos del texto suelen estar estrechamente ligados a la música.

En muchos conservatorios se aborda el coral únicamente desde el punto de vista armónico, como si fuera un ejercicio más. Sin embargo, la estructura musical está frecuentemente relacionada con el texto poético, y descubrir esas correspondencias te permitirá comprender la obra en mayor profundidad.

El primer elemento a considerar son los versos del texto, que determinan —a través de los calderones o fermatas— las frases musicales del coral.

Aunque no siempre se mencione, muchos corales presentan una estructura barroca típica de antecedente, desarrollo (fortspinnung) y consecuente. Puedes ver un ejemplo detallado en mi análisis del coral BWV 262.

Este nivel de análisis suele ser suficiente para los estudios de conservatorio, pero resulta muy enriquecedor ir más allá y traducir el texto poético (hoy en día muy accesible), para descubrir cómo se relaciona con la armonía y la melodía.

En el Barroco, la retórica musical desempeña un papel esencial, y muchas figuras melódicas y armónicas poseen un significado simbólico o expresivo. Puedes consultar tratados de retórica barroca como el de Enrique Igoa, disponible gratuitamente, donde se explican estos recursos con detalle: figuras como el passus duriusculus, entre otras, representan emociones o conceptos específicos.

Algunos problemas en el análisis de corales

Es fundamental que los corales escogidos para el análisis sean adecuados a tu nivel, ya que algunos presentan gran complejidad armónica o un uso abundante de notas extrañas que pueden dificultar la identificación de la armonía subyacente.

Aspectos importantes a tener en cuenta:

◾ En Bach pueden aparecer movimientos y resoluciones que no coinciden con los descritos en los manuales teóricos. La línea melódica siempre prevalece, y lo que algunos textos describen como “defectos” (falsas relaciones, cruzamientos —incluso entre bajo y tenor—, quintas u octavas ocultas) responde en realidad a decisiones contrapuntísticas perfectamente coherentes dentro de su estilo.

◾ Algunas melodías de corales, debido a su origen anterior al sistema mayor–menor, proceden de modos gregorianos. Esto puede generar dificultades si se intentan interpretar desde una perspectiva tonal moderna. Bach suele adaptar estos giros modales dentro de un contexto tonal, lo que a veces provoca tensiones analíticas y dudas respecto a la tonalidad real y la función de ciertos acordes.
Un ejemplo es el Chorale Gelobet seist du, Jesu Christ, BWV 314, escrito en modo mixolidio.

A continuación, te presento un esquema o guía que puede resultarte útil para el análisis de los corales de Bach.

Área Contenidos
Análisis funcional - Clasificar acordes con grados funcionales (I, IV, V…).
- Determinar notas reales y notas extrañas (floreos, retardos, apoyaturas, notas de paso…).
- Verificar que no aparezcan acordes ajenos al lenguaje de Bach.
- Delimitar tonalidades y modulaciones.
- Identificar y clasificar cadencias.
- Reconocer dominantes secundarias.
Cifrado numérico - Realizar el cifrado incluyendo notas extrañas en tiempo fuerte (apoyaturas y retardos).
Análisis formal - Separar frases según los versos y sus calderones.
- Buscar estructuras barrocas (antecedente – fortspinnung – consecuente).
- Identificar elementos de retórica musical.
Problemas en el análisis - Escoger corales adecuados al nivel.
- Considerar resoluciones o movimientos que pueden no coincidir con reglas comunes de armonía.
- Detectar melodías de origen modal y su adaptación al sistema tonal.